Un poco de sal y un poco de red.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 01 de marzo de 2006
Tengo 16 años. No sé si eso es importante, pero lo cuento por si viniese al caso. Estoy algo asustada en esta habitación a la que no sé con certeza como he llegado, pero mi amiga Winona debe tener algo que ver porque está aquí conmigo.
Siento frío, bastante frío a pesar de los veintidos grados que hay en la estancia provinientes del equipo de aire climatizado... No terminan de desaparecer estas contínuas náuseas que me invaden al amanecer, ni esta laxitud en mis piernas que apenas me mantiene de pie.
Me he prometido a mi misma que no volveré a hacerlo, pero ahora ya no hay marcha atrás, asi que aquí estoy, deseando pasar este trámite, recuperar mi normalidad, y aprovechar mi segunda oportunidad.
Habrá quien se siente en el ordenador a leer mi historia, y simplifique mi situación con sentencias hechas, muy bien hiladas desde la razón, pero carentes de la más mínima humanidad y solidaridad. Ser mujer es lo que tiene.
Fue una noche para no recordar. Nunca había estado con un chico, pero ahora que lo reflexiono tampoco creo que aquella pudiese contar como mi primera vez. Tuve la sensación de ser una muñeca hinchable, cuestión que no me explico si atiendo a lo galante que fue conmigo durante toda la noche. El asunto es que toda vez que consiguió desnudarme, apagó todos mis recuerdos: solo recuerdo un calor húmedo en mi vientre, y un “lo siento cariño”.
Ni siquiera sé su teléfono, solo un nick en internet, que no ha debido volver a usar desde que le conté lo de mi embarazo. Se limitó a insultarme hasta la saciedad y desapareció.
No sé lo conté a mis padres. ¡Qué barbaridad!. No lo soportarían. Tendría que empezar por explicarles en que consistió el “verano de intercambio”, cómo conocí al padre, y que los interminables “trabajos en internet” en realidad eran conversaciones cargadas de sensaciones fuertes o de un cariño mal entendido que no encontraba en casa...
Así que hablé con Winona y me explicó que una amiga nuestra vino a España, con todos los pasos concertados con una clínica de interrupción del embarazo, y aquí estoy.
Ya me toca. La recepcionista dice que es un proceso sencillo sin demasiado dolor, aunque ella se refería al físico, sin duda. Me desnudo y me pongo sobre esa mesa tan dura e innatural. Ya me han hecho efecto las pastillas, y con las piernas abiertas de par en par escucho el desagradable ruido de ese trasto que parece una aspiradora, aunque no soy consciente de lo que pasa.
“Hemos terminado” dice la doctora. “Estarás un par de días en observación y luego te puedes ir”.
¡En lo que ha acabado mi verano en la costa española!. Si papá lo supiera.....
Lo peor viene ahora. Ahora seré objeto de crítica de tanto personaje de recto proceder aparente. Mis amigas me criticarán como hicimos antes con otras, la doctora pensará que soy una más de las frivolonas que aterrizamos en este pais, y así sucesivamente. Tendré el estigma por mucho tiempo, y lo que es peor, los tíos, tan irreverentes como incapaces de mantener un compromiso haciendo todo un tratado filosófico para justificarlo, me tratarán peor que una puta...
Por: Nacho | Nacho | Comentarios (5) | Referencias (0)
luca- | 01-03-2006 23:36:07
Más bien una víctima. Pero siempre es un blanco más fácil. No hay que mirar para atrás ni para tomar impulso, pero no se dbe olvidar, y todos tuvimos 16 años alguna vez....
Nacho | 01-03-2006 23:47:42
leí el sueño de la amapola en la pag de micabeza, ¿como que no está colgado aquí? me pareció hermoso. He tenido experiencias similares y es cierto lo de la ternura (a veces) en los trios... o más
alguien | 14-03-2006 10:53:40
Yo si voy a poner mi correo electrónico por si os apetece comentar algo. Ignoro quién eres ni qué te hace vincular aquel relato con este blog, pero me parece mínimamente liviano tu comentario sobre un hecho cuya trascendencia está por definir para ti. Gracias no obstante por encontrar la hermosura que rezuma.
Nacho | 19-03-2006 16:45:01
Es más que un estigma, es una herida en la que hurgas para ver que sale de ella, en la que te buscas, en la que nada encuentras, y mientras más metes los dedos más honda se hace.
Se nota que eres un chico...
Beso
Susanita | 13-04-2006 22:45:05