Lunes, 27 de marzo de 2006
Veo, frente a mí, un imaginario y enorme espejo de luna, no me hace ni más gordo ni más delgado de lo que soy, porque ese espejo soy yo mismo frente a mí. Estoy desnudo, antes de desdoblarme y analizarme, me he quitado todo, la ropa, los tres anillos, me he quitado el colgante y las gafas, y me he parado a contemplar. Parezco algo desenfocado sin las lentes, pero pronto los ojos se acostumbraran y el astigmatismo solo será un dolor en el fondo del ojo. Como si se tratase de un escaneo, inició por la cabeza el análisis, hay un pelo castaño oscuro o negro, de esos que llaman foscos, aunque deberían llamarlos toscos, pues no hay quien haga vida de ellos, a medio camino entre el rizo, el liso y el ondulado, comparte características de todos y de ninguno, y como el amazonas, la deforestación avanza desde las sienes. Hay una nariz generosa, etrusca, de esas que podrían aspirar dos o tres primaveras si no fuese por la alergia al polen y al polvo, rival con ella se encuentran un par de labios gruesos, carnosos, bulbosos y jugosos que por norma general suelen dejar al descubierto una sonrisa, a veces real y otras sarcástica, pero siempre sincera. Aprendí en las noches de insomnio, en la habitación que compartía con mi hermano, a inventar historias y aprender expresiones, en un tiempo en el que el era Jany y yo Jiny. Bajo un cuello largo, de “cigüeño”, se abaten un par de hombros, ligeramente más caído el derecho que el izquierdo, y es que tener una pierna 1,5 cm. (0,0492 pies) más corta que la otra tiene ese inconveniente, no te libraba de la mili pero te jodía la infancia. Apenas hay músculos; en 70 Kg. (154,32 libras) de cuerpo con 1.81 cm. de estatura, caben pocos, pero tengo los abdominales en su sitio, duros cuando tenso el vientre, aunque si lo dejo a su aire…abulta un poquitín, me dijo una encargada que sería de mayor como esos ancianitos que tiene la barriga baja… aunque mis tíos la tienen en todo el centro y llega como una media hora antes que ellos a cualquier sitio. Mi sexualidad es “eso” que cuelga entre una recortada mata de vello, ahora es solo un espárrago sin circuncidar, pero creerme, hay veces en las que despierta de su letargo y hasta a mí me da miedo, pero por suerte no va por ahí buscando victimas, sino que se oculta en una cueva desde la que explora la convivencia y multiplicación. Análisis completado, tengo frente a mí mismo, a un tipo de lo más normal..a no ser por las dos alitas de la espalda y el aura que flota sobre su cabeza.
Por: Luca de Soto | Lucas | Comentarios (2) | Referencias (0)