Un poco de sal y un poco de red.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Domingo, 21 de mayo de 2006
Tumbarse en la cama, cerrar los ojos, y aislarse del mundo, es fácil. Es fácil cuando has trabajado en turnos de noche, cuando has descubierto los interruptores del centro de control de tu mente que te aíslan del resto del mundo para poder dormir cuando todo el universo comienza a moverse. Sabes donde están casi todos los contactos del oído, y así, uno a uno vas desconectándolos: el de la casa de arriba, el del taller de abajo, el de la calle, el de la terraza, el del bar de enfrente, vas poniéndolos todos en la posición del 0, pero hay otros que aun no has encontrado dentro del panel de control, pero no tardaras en ello. Luego desactivas la luz que se filtra por las rendijas de la persiana, pones en automático la regulación de la temperatura para taparte y destaparte de modo inconsciente si fuese preciso, y ya estas preparado para poder dormir a las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.
Si no eres capaz de encontrar estos sencillos mecanismos de aislamiento, siempre te queda la solución de apagar "manualmente" los ruidos; subes al piso de arriba, matas a la madre con el puto cable de la aspiradora, al niño le metes las malditas canicas en la garganta, bajas al taller y enchufas al mecánico la boca en el tubo de escape, en el bar la solución es más sencilla, solo has de entrar con una escopeta de cañones recortados, la calle es un problema que por esta vía no se puede solucionar, ya que pronto se llenará de ambulancias, coches policía y demás mecanismos de hacer ruido, pero tranquilos, ya habremos estudiado ese pequeño interruptor, nos asomamos al balcón y con un potente: "¡Dejadme dormir!" conjuramos el silencio, nos tumbamos en la cama y apagamos todos los interruptores que conozcamos... con suerte, cuando despertemos, estaremos frescos como una rosa y en el manicomio más cercano con las paredes acolchaditas que aíslan del mundo un huevo.
Por: Luca de Soto | Lucas | Comentarios (2) | Referencias (0)
Me preocupa la violencia. Incluso la verbal. Pero si ha de existir prefiero que sea de esta última.
Es dura la vida nocturna, aunque tu amigo Rafa la dibuje como fuente de placer. No hay nada peor que no poder hacer lo que se desea, pero en esa vida ni siquiera parecer tener uno derecho a hacer lo que no quiere.
Te comprendo perfectamente, aunque sé que eres incapaaz de matar una mosca.
Me conduces muy bien por tus sensaciones, pero siempre tengo la sensación de no haber llegado al final de lo descrito.
Nacho | 21-05-2006 14:56:21
Jejeje, vaya. Que no has dormido bien?
He de decir que nunca me he sentido de esa manera, puesto que soy de las personas que tienen la facilidad de dormirse cuando sea y donde sea. Sencillamente es cerrar los ojos, y se acabó.
Los dos peores sitios donde me he dormido...
- En una discoteca, en los sofas al lado del altavoz.
- En una fiesta de un camping, de pie, apoyada en la pared.
Viva el sueño!
Bsines
Wady | 21-05-2006 21:55:58