Un poco de sal y un poco de red.
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Martes, 20 de junio de 2006
Hay veces en que los sueños no se desvanecen al llegar al alba, quedan allí, en la memoria, como un acto vivido. Hay veces que esos sueños se repiten más de una vez, como si hubiese en ellos un mensaje que no llegamos a entender. Este sueño lo recuerdo con toda claridad, porque nada más despertarme lo anoté en un cuaderno que tenía siempre encima de la mesilla de noche. No sé cuanto de ese sueño es recordado y cuanto añadido a posteriori, pero creo que la esencia se mantiene.
Sobrevuelo una playa, un inmenso arenal en cuyos márgenes, las olas rompen con furia de espuma contra los acantilados, en el cielo tormentoso, las gaviotas parecen estáticas, pintadas en esa superficie donde rivalizan oscuros nimbos por conquistar cada parcela. La playa no esta vacía, hay un grupo de personas congregadas cerca de la línea donde muere el mar ya sin fuerza, mi vuelo me conduce hacia ellos, desciendo y miro... están alrededor de una bañera, una de esas grandes bañeras antiguas con patas, y dentro de ella, esta mi cuerpo. La escena cambia bruscamente, paso de ser observador, a ser el objeto de observación de todos los presentes, a mi alrededor, sobre el borde de la bañera, están muchos rostros que reconozco, esta mi madre, mi padre…y una niña que casi me cuesta reconocer, porque ya ha crecido, es mi hermana, en la mano lleva unas enormes tijeras, y en la otra la cabeza de una muñeca, esta cortándole el pelo casi al cero, y deja que las guedejas de hilos de plata caigan sobre mi cuerpo desnudo...intento moverme, responder a las voces de los que me rodean, pero no puedo, porque en el fondo sé, que ya no puedo moverme, que nunca me podré mover...porque estoy muerto.
Siempre me ha obsesionado la muerte, y siempre pensé que me gustaría saber quien iría a mi entierro, si sería un acto concurrido, o por el contrario seria como el entierro de Paco el del Molino, que solo acudiría su burro. En fin, espero que cuando eso suceda, no este yo para verlo.
Por: Luca de Soto | Lucas | Comentarios (0) | Referencias (0)