Un poco de sal y un poco de red.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Jueves, 26 de octubre de 2006
La vida a veces es un camino hecho de cristales rotos, de fragmentos de vidrio que se te clavan en las plantas de los pies y dejan enormes heridas, cortes profundos por los que parece que se te va a ir hasta la vida. Miras esas heridas y piensas "Dios mío, jamás sanarán, por estos agujeros se me va a ir la vida", pero no es así, un día descubres que esas llagas han dejado de sangrar, al día siguiente ves que las plaquetas han empezado ha hacer su trabajo, y una costra va tapándote la herida, con el tiempo, esa herida ira secándose, puedes ayudarla a sanar, usar desinfectantes, cicatrizantes...pero al final solo el tiempo y tú mismo haréis el trabajo de curarte.
Esas heridas que causan los cristales de la vida no desaparecen completamente, siempre dejan una cicatriz, una huella para que nunca olvides que estuvieron allí. Volverás a andar por esos caminos, a veces los cristales solo te harán resbalar, otras veces ni los notaras, pero siempre sabrás que bajo tus pies, la vida no es ningún camino de rosas, solo te bastará mirar tus cicatrices para atestiguarlo.
Por: Luca de Soto | Lucas | Comentarios (0) | Referencias (0)